QR y carteles de reseñas
Cartel diseñado o QR limpio, listos para imprimir, apuntando a tu pantalla de valoración.
Reseñas de restaurante · El QR y algo más
Un QR para reseñas de Google es un código impreso que, al escanearlo, abre en el móvil del comensal la pantalla para valorar el restaurante. IAMenu genera ese QR y además pide la opinión por su cuenta en momentos concretos del servicio, sin depender de que alguien se fije en un cartel. El comensal valora con un toque y elige si publicar en Google o contárselo al restaurante en privado.
El restaurante coloca el QR donde quiera —mesa, cuenta, mostrador o cartel— y decide en qué momentos del servicio quiere que IAMenu pida la opinión. Cada petición y cada visita a la plataforma quedan registradas, así que se puede ver qué camino funciona. IAMenu facilita pedir la opinión de forma responsable; no garantiza puntuaciones ni interviene en lo que Google publica.
Cómo funciona
Un QR colgado en la mesa depende de que alguien lo mire y decida actuar. Este flujo mantiene el QR, pero no vive solo de él.
Tres preguntas: en qué plataformas quieres recibir opiniones, en qué momentos se pide y con qué mensaje. Al terminar, las peticiones quedan activas.
IAMenu crea el cartel o el QR limpio para la mesa, la cuenta, el mostrador o el material que repartas. El mismo enlace sirve para tus redes.
Cuando el pedido se sirve, al final de la carta, cuando el Camarero IA detecta que el comensal se despide contento o por email tras la visita, si dio su permiso.
Valora con las estrellas y elige: publicar en la plataforma que prefiera, o contarle al restaurante en privado qué falló. El nombre y el email son opcionales y van después.
En el panel ves cuántas peticiones salieron, por qué momento y cuántos comensales fueron a la plataforma. Con eso decides qué momentos dejar encendidos.
La disponibilidad de cada función depende del plan contratado y de la configuración del restaurante.
Cartel diseñado o QR limpio, listos para imprimir, apuntando a tu pantalla de valoración.
Al servir el pedido, al final de la carta, desde el Camarero IA o por email. Cada momento se enciende y se apaga por separado.
Una pregunta y cinco estrellas. Ni registro ni campos obligatorios antes de opinar.
Comida, espera, servicio o limpieza en un toque, antes del texto libre. Convierte quejas sueltas en un patrón que se puede arreglar.
La nota de las reseñas que IAMenu te trae, cuántas llegaron este mes y cuántas te faltan para tu objetivo.
La interacción se asocia al miembro del equipo que atendió la mesa, con puntos y ranking para el personal.
El restaurante añade en IAMenu el enlace de reseñas de su ficha de Google y el sistema genera el QR y el cartel listos para imprimir. Ese código abre la pantalla de valoración del restaurante en el móvil del comensal, desde donde puede ir a Google con un toque. No hace falta ninguna aplicación.
El mejor momento es justo cuando acaba de comer y la experiencia está fresca. Por eso IAMenu puede pedirla al servirse el pedido, al llegar al final de la carta, cuando el Camarero IA detecta que el comensal se despide contento o por email después de la visita si dejó su permiso. Cada momento se activa por separado.
En puntos donde el comensal ya ha terminado: la cuenta, el datáfono, el mostrador de salida o un cartel pequeño junto a la puerta. En la mesa suele funcionar mejor el QR de la carta, porque quien acaba de sentarse quiere ver qué hay de comer, no opinar todavía.
No. Toca las estrellas y ya está: no hay registro ni campos obligatorios previos. El nombre y el email se piden después y son opcionales. Para publicar en Google necesitará su propia cuenta de Google, como en cualquier reseña.
El comensal puede contárselo al restaurante en privado y marcar en un toque qué falló: comida, espera, servicio o limpieza. Esa categoría es lo que permite ver patrones —por ejemplo, que varias quejas de una semana sean de espera— sin necesidad de leer y clasificar textos a mano. La opción de opinar en público sigue disponible.
No. IAMenu sabe que pidió la opinión, que el comensal valoró y que se fue a la plataforma, pero la publicación ocurre en Google y ahí no llega nuestro registro. Por eso hablamos de comensales que fueron a Google, no de reseñas publicadas.
Sí. La interacción se puede asociar al miembro del equipo relacionado con la mesa, por elección del comensal, por su QR personal o por el último pedido que tomó. El personal acumula puntos y aparece en un ranking; el comensal no ve nada de eso y nunca recibe nada a cambio de opinar.
Sí. Cada momento se enciende y se apaga por separado desde el panel, así que el restaurante decide si quiere pedirla solo al terminar el pedido, solo por email o en varios sitios a la vez. El email, además, nace desactivado y solo se envía a quien dio su consentimiento.
Todavía no. IAMenu recoge y muestra las opiniones que pasan por su propio flujo, pero la lectura y la respuesta de las reseñas publicadas en Google dentro del panel aún no están disponibles.
Clientes recurrentes, promociones y campañas medibles con tus propios datos.
El pedido servido es el momento en el que se pide la reseña. Aquí está el flujo completo.
Reservas directas, mesas y no-shows, conectados con la ficha del cliente.
Configura dónde quieres recibir reseñas, en qué momentos se piden y con qué mensaje. El QR se queda; lo que cambia es que ya no está solo.
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