Guía de compra para restaurantes · divulgación propia · 2026

Mejor software de alérgenos para la carta con IA en 2026

Informar de los catorce alérgenos no es opcional en España, y hacerlo a mano en una carta de ochenta platos, en cinco idiomas y con cambios cada semana es donde casi todos los restaurantes acaban con la información desactualizada sin darse cuenta.

IAMenu publica esta comparativa y es uno de los productos analizados. No es una reseña independiente y no sustituye a asesoramiento legal ni sanitario. Verifica cada requisito en la web oficial del proveedor y consulta la normativa aplicable en tu comunidad autónoma antes de decidir.

Última revisión: 20 de agosto de 2026

¿Qué herramienta de alérgenos elegir en 2026?

Depende de por dónde entra tu información. IAMenu encaja si tu carta ya es digital: analiza cada plato y propone los alérgenos que detecta para que tú los revises, y esa información viaja traducida al idioma del comensal. Menutech se orienta a producir la carta como documento estructurado con sus declaraciones. Nutritics parte de la receta y el escandallo, y es la opción cuando necesitas gramaje, nutrición y trazabilidad de ingredientes. En las tres, la decisión final sobre lo que se publica es del responsable del establecimiento.

Cómo leer esta comparativa

Si tu problema es publicar la información de forma actualizada y en varios idiomas, tu herramienta es la que vive dentro de la carta. Si tu problema es calcular a partir de recetas y gramajes —porque das de comer a un colegio, un hospital o una empresa—, necesitas una herramienta de receta, y probablemente las dos cosas.

Ninguna de las tres te exime de nada. La responsabilidad de la información que se publica es del establecimiento, y por eso conviene desconfiar de cualquiera que venda "cumplimiento garantizado": lo que se puede automatizar es el trabajo, no la responsabilidad.

Lo que hay que preguntar antes que "¿tiene IA?"

La normativa no pide inteligencia artificial: pide información veraz, disponible y comprensible. Todo lo demás se ordena a partir de ahí.

01

¿Quién revisa, y queda constancia?

Ninguna IA puede saber lo que hay en tu cocina. Lo que debe ofrecerte es una propuesta y un camino claro para confirmarla o corregirla, dejando marcado lo que ya ha revisado una persona para que no se lo vuelva a comer un pase automático.

02

¿Se actualiza cuando cambias un plato?

Aquí es donde falla el PDF. Si cambias el rebozado de una croqueta y el listado de alérgenos vive en otro archivo, el cliente lee información antigua. Pregunta qué ocurre exactamente al editar un ingrediente.

03

¿Viaja traducido?

La información tiene que ser comprensible para quien la lee. Una carta en inglés con los alérgenos en español está a medias. Compruébalo cambiando el idioma en el móvil, no leyendo la ficha del producto.

04

¿Y en el papel, el PDF y el cartel?

Muchos restaurantes tienen la carta digital al día y el PDF impreso desfasado. Si las dos versiones no salen de la misma fuente, tarde o temprano dicen cosas distintas.

Herramientas a valorar

Tres enfoques distintos del mismo problema. Enlazamos las fuentes oficiales.

1.IAMenu

Mejor para: carta digital editable con detección asistida por IA

Analiza el nombre, la descripción y la categoría de cada plato y propone los catorce alérgenos del Reglamento (UE) 1169/2011 para que el responsable los revise. Lo que confirmas a mano queda protegido: los pases automáticos no lo sobrescriben. La información viaja traducida al idioma del comensal, y la misma fuente alimenta la carta online, el PDF y el cartel QR, así que no puede haber dos versiones. Además cubre el catálogo ampliado de otros países cuando el restaurante está fuera de la UE.

Verificar: Prueba con un plato tuyo de nombre poco evidente y comprueba qué propone; luego cambia el idioma y mira si los alérgenos cambian con él.

2.Menutech

Mejor para: producción de cartas con información alimentaria estructurada

Menutech se centra en generar cartas con información alimentaria estructurada, incluidas las declaraciones de alérgenos, dentro de un flujo pensado para la producción documental de la carta.

Verificar: Comprueba cómo entran tus datos, qué formatos de salida ofrece y si encaja con la carta digital que ya usas.

3.Nutritics

Mejor para: gestión desde la receta, con nutrición y trazabilidad

Nutritics parte de la receta y el ingrediente: calcula información nutricional y gestiona alérgenos con trazabilidad a partir del escandallo. Es la opción natural cuando necesitas también valores nutricionales o trabajas con colectividades y contratos que los exigen.

Verificar: Confirma el esfuerzo de dar de alta tus recetas, la disponibilidad de la base de ingredientes en España y el plan que necesitas.

Qué probar durante la prueba

Seis comprobaciones que se hacen en un rato y evitan un disgusto.

CriterioQué probarPor qué importa
Plato ambiguoPrueba con una paella de pollo y conejo, o un plato de nombre propio de la casa.Las familias ambiguas son donde aparecen los falsos positivos, y un falso positivo te quita comensales.
Cambiar un ingredienteEdita la descripción de un plato y mira si la propuesta de alérgenos se revisa.Es el momento exacto en que una carta deja de decir la verdad.
Corrección manualCorrige un alérgeno a mano y vuelve a lanzar el análisis automático.Si el sistema te pisa la corrección, dejarás de corregir.
IdiomaCambia el idioma de la carta en el móvil y mira los alérgenos.Información que el cliente no entiende no es información.
PDF y cartelGenera el PDF y compáralo con la carta online.Dos fuentes distintas acaban diciendo cosas distintas.
Carta completaMira si te dice cuántos platos quedan sin revisar.Sin ese contador no sabes si la carta está entera o a medias.

Cómo elegir en cinco pasos

Primero la obligación, después la comodidad.

  1. 1Ten claro qué te exige tu comunidad autónoma además del Reglamento (UE) 1169/2011 y el Real Decreto 126/2015.
  2. 2Decide de dónde nace tu información: de la carta (nombre y descripción) o de la receta (escandallo y gramaje).
  3. 3Prueba la detección con tus platos más raros, no con una pizza margarita.
  4. 4Comprueba que la información sale traducida y que el PDF dice lo mismo que la web.
  5. 5Define quién revisa y confirma en tu equipo: la herramienta propone, pero la firma es de una persona.

Alérgenos en la carta: preguntas frecuentes

¿Cuáles son los 14 alérgenos de declaración obligatoria?

Gluten, crustáceos, huevos, pescado, cacahuetes, soja, leche, frutos de cáscara, apio, mostaza, sésamo, sulfitos, altramuces y moluscos. Vienen del Reglamento (UE) 1169/2011, que en España se desarrolla con el Real Decreto 126/2015 para los alimentos no envasados, como los de un restaurante.

¿Puedo poner solo un cartel de "consulte al personal"?

La información tiene que estar disponible para el cliente antes de que decida, y el personal debe poder facilitarla de forma veraz. Un cartel remitiendo a alguien que no tiene el dato a mano no resuelve nada, y es justo lo que se cae en pleno servicio. Tener la información en la carta digital es la vía más práctica porque va con el plato.

¿Una IA puede garantizarme que cumplo la normativa?

No, y desconfía de quien lo prometa. Una IA lee lo que tú has escrito del plato y propone los alérgenos probables: no sabe si tu freidora es compartida ni si esta semana has cambiado de proveedor de pan rallado. Reduce muchísimo el trabajo, pero la revisión y la responsabilidad siguen siendo del establecimiento.

¿Y las trazas o la contaminación cruzada?

Eso no lo puede deducir ninguna herramienta a partir del nombre del plato: depende de tu cocina. Se declara aparte, con criterio propio, y conviene que la herramienta te deje escribirlo sin que un análisis automático te lo borre después.

¿Los alérgenos tienen que estar traducidos?

La información debe ser comprensible para quien la lee. Si tu carta se ofrece en inglés o alemán, los alérgenos en español dejan la información incompleta para ese cliente. Es un fallo silencioso y muy común: la carta se ve perfecta y la parte que importa no se entiende.

¿Sirve para restaurantes fuera de la UE?

Los catorce de la UE cubren de sobra lo que exigen Reino Unido, Estados Unidos, Canadá o Australia, pero hay países con obligaciones propias, como el trigo sarraceno en Japón. IAMenu detecta el catálogo ampliado y muestra el que corresponde según el país del negocio, aunque nunca por debajo de los catorce europeos.

Recursos relacionados de IAMenu

Prueba la detección con tu plato más raro.

Sube tu carta, deja que la IA proponga los alérgenos y revísalos. Lo que confirmes queda protegido y viaja traducido a cada idioma.